jueves, 13 de octubre de 2016

EL MALTRATO INFANTIL

El maltrato a los niños es un problema universal que ha existido desde tiempos remotos, la investigación norteamericana  sitúa  el momento de la sensibilización mundial cuando investigadores como kempe, silverman  steele y otros en el 1962 etiquetaron  el llamado síndrome  del niño maltratado.
Este tipo de maltrato abarco serie de actos perpetrados  utilizando la fuerza física de modo inapropiado y excesivo. Es decir un conjunto de acciones no accidentales  ocasionadas por adultos.

Esto sucede cuando los padres abandonan  a sus hijos una falta de responsabilidad  que ocasiona una omisión ante  aquellas necesidades como descuido,  de alimento incumplimiento de tratamiento médico, impedimento a la educación.

UNICEF entiende a los menores víctimas de maltrato y el abandono como aquel segmento de la población conformado por niños, niñas y jóvenes hasta 18 años, que sufren ocasional o habitualmente actos de violencia física, sexual o emocional, sea en el grupo familiar o en las instituciones sociales. El maltrato puede ser ejecutado por omisión, supresión o trasgresión de los derechos individuales y colectivos e incluye el abandono completo o parcial.

Tanto en el maltrato físico que ya he mencionado en alguna entrada anterior del blog, como en el psicológico (emocional), pueden causar graves consecuencias en la vida futura del menor. Hay que añadir que el maltrato emocional es bastante frecuente, pero es más sutil, aunque evidentemente es igual de grave.

En la actualidad, el modelo que mejor explica el maltrato infantil, es el modelo integral. Dicho modelo, considera la existencia de diferentes niveles ecológicos, encajados unos dentro de otros interactuando en una dimensión temporal. En este modelo, existen factores compensatorios (armonía marital, planificación familiar, satisfacción personal, escasos sucesos vitales estresantes..) que actuarían según un modelo de afrontamiento, impidiendo que los factores estresantes (como, historia familiar de abuso, desarmonía familiar, baja autoestima, trastornos físicos y psíquicos en los padres, hijos no deseados, ausencia de control prenatal....) que se producen en las familias desencadenando una respuesta agresiva hacia sus miembros. La disminución de estos factores, podrían explicar la violencia intrafamiliar que se produce en el fenómeno del maltrato infantil.

Consecuencias del maltrato:

El Maltrato Infantil en todas sus formas tienen una serie de consecuencias y que las podemos identificar como consecuencias a corto, mediano y largo plazo en el desarrollo psicosocial y emocional de los menores.

Los golpes y maltratos físicos generalmente, en primer lugar producen daño físico, pero más tarde, provoca daños psicológicos destructivos para las víctimas, ejerciendo un impacto en áreas críticas del desarrollo infantil, con perjuicios presente y futuro en lo social, emocional y cognitivo.

El carácter traumático del pánico, el terror, la impotencia, las frustraciones severas, acompañadas de dolor y del carácter impredecible del comportamiento del adulto agresor, constituyen secuelas psicológicas que se manifiestan de las formas siguientes:


a) Autoestima baja:

Al igual que los niños de familias con carencias afectivas, los niños Maltratados se sienten incapaces y tienen sentimientos de inferioridad. Manifestándose en comportamientos de timidez y miedo, o por el contrario, con comportamientos de hiperactividad, tratando de llamar la atención de las personas que les rodean.

b) Síndromes de Ansiedad, Angustia y Depresión

 Estos pueden manifestarse en trastornos del comportamiento, por angustia, miedo y ansiedad, o como estrés pos-traumático. A veces estos trastornos, pueden estar disfrazados por mecanismos de adaptación a la situación.
Estos niños desconfían de los contactos físicos, particularmente de adultos, y se alteran cuando un adulto se acerca.
Presentan problemas de atención, concentración y tienen dificultad para comprender las instrucciones que se les imparten.

Estos niños desarrollan sentimientos de tristeza y desmotivación, pudiendo llegar a un estado anímico deprimido, comportarse de forma auto-destructiva, como también llegar a la automutilación.

Los niños maltratados físicamente, son más agresivos con otros niños y presentan altas tasas de conductas hostiles, como pegar, gritar, insultar, vejar…a veces; es decir, dejan de ser víctimas, para convertirse en agresores.
Al mismo tiempo, existe una conexión etiológica entre los malos tratos recibidos en la infancia y el desarrollo fisiológico y social de la persona, tales como la delincuencia y/o el comportamiento antisocial, durante la adolescencia y en la etapa adulta, y el retardo del crecimiento y desnutrición.

c) Desorden de Identidad

El niño golpeado llega puede tener una mala imagen de sí mismo, puede creer que es él la causa del descontrol de sus padres, lo que le llevará a autorepresentarse como una persona mala, inadecuada o peligrosa.

2) CONSECUENCIA DEL MALTRATO PSICOLÓGICO Y POR NEGLIGENCIA

La negligencia es la ausencia o insuficiencia de cuidados físicos, médicos, afectivos y/o cognitivos. Los niños tratados con negligencia se presentan sistemáticamente mal alimentados, sucios y mal vestidos.

Es muy común que queden solos y sin vigilancia, que no reciban atención sanitaria adecuada, y que sean víctimas de privaciones psicoafectiva y de falta de estimulación por el conocimiento permanente.
ETICA



ANA RODRIGUEZ
GRUPO:100001_270



TUTOR
LUIS ANTONIO CRUZ




LA DISCRIMINACION RAZIAL COMO PROBLEMA ETICO



UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA
UNAD
CCAV CARTAGENA





LA DISCRIMINACIÓN SOCIAL COMO PROBLEMA ÉTICO





La discriminación siempre ha existido y ha sido uno de los problemas con más influencia sobre la sociedad, esta existe en todos lados, en cualquier ciudad o país, incluso entre las mismas familias.

Cuando hablamos de discriminación hacemos totalmente a un lado la ética, puesto que desde el momento que nos ponemos a criticar a otras culturas o simplemente a otras personas estamos quitándoles el derecho de igualdad y así promovemos más que las personas no tengan tolerancia a las distintas formas de vida y culturas

La sociedad está impulsada a actuar, conforme a los valores e ideologías que se les fueron implantados desde muy pequeños, es por eso que está en nosotros como padres o futuros padres, el crear un sociedad consiente de las situaciones tan difíciles por las que estamos pasando, y que sean capaces de encontrar soluciones a todo tipo de problemas a los que la sociedad día a día se está enfrentando.

Las generaciones más jóvenes han perdido poco a poco el interés por la ética y por consiguiente el interés de practicar o elegir decisiones pensando éticamente, sin que estas afecten de alguna manera a la sociedad.

Hoy en día nos han enseñado que solo tenemos que preocuparnos por nosotros, sin importar lo que pase a nuestro alrededor, sabiendo que prácticamente lo que le pase a la sociedad llega a afectarnos de manera crítica pero no directa, y esto lo estamos comenzando a hacer porque nos hemos enterado o pasado por situaciones que nos desilusionan, perdiendo la esperanza y el interés en que la sociedad sea un circulo en el que te puedas desenvolver libremente, y estando consiente de que nos respetaran por como sea que seamos o por cuales sean nuestras decisiones o pensamientos.

En la sociedad gracias a la discriminación muchas de las personas que se consideran diferentes a nosotros porque no comparten nuestros gustos, por ejemplo, la discriminación étnica, los homosexuales, las personas con discapacidades, enfermedades, todo es ellos son iguales a nosotros y en ocasiones hasta mejores personas, es por ellos y por muchas razones más por la que necesitamos ponernos a pensar lo que estamos haciendo.

Está en ti y en todos que el mundo retome su rumbo, y que la sociedad reestablezca valores perdidos hasta hoy, pensemos en que la ética podría ser algún de las alternativas para cumplirlo.

La discriminación social  se produce cuando hay una actitud adversa hacia una característica particular, específica y diferente. Es un trato desfavorable o de inferioridad, de desprecio inmerecido hacia una persona, que puede ser discriminada, es decir, separada o maltratada, tanto física como mentalmente, por su raza, su género o su sexo, su orientación sexual, su nacionalidad o su origen, su religión, su condición, su situación o su posición social, sus ideas políticas, su situación económica, etc.

Una actitud o una acción discriminatoria tienen como resultado la destrucción o el incumplimiento de los derechos fundamentales del ser humano, perjudicando a un individuo en su dimensión social, cultural, política o económica.

Quienes discriminan designan un trato diferencial o inferior en cuanto a los derechos y las consideraciones sociales de las personas, organizaciones y estados. Tienen una visión distorsionada de la esencia del hombre y se atribuyen a sí mismos características o virtudes que los ubican un escalón más arriba que otros grupos.

Según Adela Cortina  socialmente podemos exigirnos mutuamente actitudes de justicia, con la que debemos de procurar la igualdad entre unos y otros sin discriminar a nadie por ninguna razón, ya que todos somos seres humanos y merecemos respeto.

Cortina, Adela (2014) ¿Para qué sirve realmente la ética? Parte I.
  Recuperado el 19 de septiembre de 2016 de    
  https://www.youtube.com/watch?v=F3LXHC6CMyc